Noche de ventanas entreabiertas para recibir un atisbo de primavera. Noche de colchas que protegen y recuerdos que dejan dudas y un poco de sabor amargo en la boca. A veces, el pasado hace que las almohadas resulten incómodas. Pero ¿qué es el amor? ¿existe alguna regla, una manera, una receta? ¿o es todo casual y sólo te queda esperar a ver si tienes suerte? Preguntas difíciles mientras el reloj colgado en la pared señala la medianoche. Septiembre. Brisa agradable y cielo azul oscuro de una noche apenas comenzada. Él con una flor. Una sola, dice, porque al menos es especial, única, no perdida en un ramo, confundida con otras. Un beso. Uno solo no. Otro. Y otro más.
Federico Moccia.
Federico Moccia.

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