Ha pasado un siglo. Un día alguien levantará una piedra abandonada para estudiar el pasado del mundo. Y ahí debajo, ensombrecido estará mi poema. Nadie sabrá repetirlo. Sobre la tierra, nuevos hombres, nuevos sonidos, nuevos poetas, van trabajando y cantan. Así mis lágrimas quedarán en secreto para siempre. Y yo estaré feliz, con mi pena sólo mía en un poema que no puede ya contaminar. Impronunciada, inexistente, sólo heredando el peso de las piedras…
Raquel Jodorowsky
Raquel Jodorowsky
No hay comentarios:
Publicar un comentario