viernes, 18 de mayo de 2012

Yo tengo que contemplar en la soledad de mi balcón, un sol de esta magintud. Hace unos días, la luna me regalaba en plena madrugada, una danza magistral y se escondía tímida entre nubes y un astro vecino. Ahora amanece entre estas calles y el sol busca en mis ojos, un rastro de la luna elegante que me acompañó anoche. Yo tengo que contemplar en la soledad de mi balcón un sol de belleza exorbitante. Entonces la justicia se ve reducida a una palabra de 30 puntos en un juego de mesa. 
Letras en desorden

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