Cerca ya de medianoche, en esas horas en que todo se vuelve dolorosamente nítido o angustiosamente desdibujado.
sábado, 17 de marzo de 2012
Te aseguro que la amo con mis cuatro sentidos y no me hace falta el quinto. En todo caso, nuestro quinto sentido es el buen humor. ¿Qué más queremos? Después de todo, mis manos no son ciegas. La conocen bien. Mario Benedetti
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