sábado, 14 de abril de 2012

El caso es que una vez que empiezas a esperar, si lo estás haciendo bien, llega un momento en el que dejas de saber a qué estás esperando... Es raro cuando esperas. No hay nada más peligroso que una persona que espera. Te puedes volver adicta a ese estado de incertidumbre y cogerle miedo a lo concreto.
Maria Sirvent

No hay comentarios:

Publicar un comentario