Cerca ya de medianoche, en esas horas en que todo se vuelve dolorosamente nítido o angustiosamente desdibujado.
domingo, 1 de abril de 2012
Extraño era, e inquietante. Aunque había algo en su mirada, como un corpúsculo brillante flotando en aquellos ojos oscuros que ninguna mujer, bien segura estaba, había conseguido capturar. Paolo Giordano.
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