Tu eres pasado. Lo eres. Calles de antes, esquinas donde leí. Después de tanto, ahora eres mi despiste y sólo existes en las arrugas que formo en ocasiones especiales, cuando pierdo un autobús, las llaves o el poema; cuando me estampo contra algún cristal, tan transparentes son los cristales a veces. Cuando escucho una canción 15 veces. Seguidas. Ahí estás, reinando el laberinto de las noches en las que no encuentro el baño..

No hay comentarios:
Publicar un comentario