Qué llueva a oscuras, que el cielo entero se comploté amenazante e insistente, pero que siempre sorprenda. Golpéame bruscamente, sácame de este estado acédico y abúlico. Cubre mi cuerpo de tu agua bendita, lava mis penas, aclara mis sentidos.
¡Oh lluvia!, Si supieras cuan cansado tengo el corazón, que vencidas están mis pasiones, que relegado está mi presente, y que obstinado mi pasado.
¡Oh lluvia! El sol, la luna y la noche han sido generosos conmigo pero han avalado más de una tristeza, y ocultado más de una verdad. Ahora entenderás cuanto te he esperado.
¡Oh Lluvia! Envuélveme de esperanza, renueva mi espíritu agobiado, líbrame de rencores, inúndame de buenas emociones.
¡Llueve! Llueve torrencialmente.
¿Y tú cuando vendrás? Has tardado tanto como la lluvia.
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